jueves, enero 21, 2010

crónica de viaje KOSOVO IV

Sábado 14 de enero 1999.


Vamos volando mirando Kosovo desde arriba. Dejamos el protectorado de la comunidad internacional en Los Balcanes, dejamos sus tensiones, sus posibilidades y sus sueños apenas señalados en una palabra: “libertad”. Demasiado significativa y demasiado poco entendible a la vez.

Que quiere Kosovo? Qué quieren los kosovares? Parece no ser tan importante como saber qué quieren las Naciones Unidas, la nato, los milicos y todas las ONgés que aprovechan aquí de justificarse en la historia, en el mundo. La prensa incluida claro.

No basta una semana, aunque haya parecido mucho. Me desagrada al final, la sensación de salir de aquí como un turista.

Kosovo bulle por dentro y los gorgoteos amenazan con quemar... Los últimos días fueron en Pristina, una ciudad capital llena de jarana. Hasta cierto punto idiotizada por tanta fiesta, por tanta música y cerveza en las calles. Cerveza para los extranjeros porque lo que es los albaneses solo fuman cigarrillos y se masturban la mente con el rojo y negro de la bandera, los símbolos de la guerrilla y de las tropas Aliadas. Tienen tiempo para eso, no hay trabajos ni obligaciones civiles. No hay impuestos, ni cobradores de agua, arriendo o luz... los albaneses se sienten libres. Adoran a las KFor.

Pristina me deja buenos recuerdos, pero no muy buenos presentimientos... será porque no fueron los albaneses quienes consiguieron su propia independencia que no creo 100 por ciento en su propia libertad. ?





Será que como chileno, igualmente dependiente, los entiendo y los compadezco a la vez y quisiera que advirtieran la trampa, que se sacudieran un poco.( Son de hecho algo “quedados” como los chilenos que esperan que otros les hagan las cosas...)

By by Kosova, estamos bajando sobre Ljublyana, en Eslovenia: otra provincia de la ex Yugoslavia que se independi-occidentalizó
¿A qué tanto pesimismo Espinoza?
No puedo contestar, tengo que abrocharme el cinturón.

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