lunes, febrero 13, 2006

Sensatez...



La entrevista del diairio El País al premio Nobel Gunter Grass -republicada por La Tercera éste domingo- aporta una buena y bienvenida dosis de sensatez en la discusión "Caricaturas de Mahoma v/s Libertad de Opinión". Lo leí y le encontré razón, aún contradiciendo -aunque sin borrarlo- lo que había escrito en entradas anteriores. Aún quedando en contradicción (o precisamente por eso) destaco la reflexión profunda que hace el escritor alemán, justamente encaminada a alumbrar las trampas del liberalismo. Las banderas de la libertad tienen demasiadas estrellas, igual que los puñetazos y los choques de nuestras caricaturas. En el fondo, Grass pone acertadamente el punto fuera de las viñetas en la búsqueda de caminos para la convivencia humana. Salvo por la referencia a los desiguales estados de desarrollo, coincido en todo y especialmente en lo que se revela como fundamental: el respeto y la tolerancia no son monedas de cambio. Y también en el recuerdo de una obviedad: las culturas pueden chocar y también pueden convivir... Es interesante ahora volver a replantearse ¿quién se beneficia de la convivencia y quién está ganando con el choque?
RED.

¿De dónde saca Occidente su arrogancia?"...

Fecha edición: 12-02-2006

¿Le sorprendió que la aparición de los dibujos desatara esta polémica?
Sí y no. Todos sabemos que hay una ley, escrita y no escrita, en virtud de la cual no se puede representar en el mundo islámico ni a Alá ni a su profeta Mahoma. Se trata de una provocación consciente y planificada de un periódico danés de derecha. Convocaron a un concurso de caricaturistas; algunos se negaron a participar alegando que la representación gráfica de Mahoma es tabú. Consultaron a un especialista danés en islamismo y éste les puso en guardia. Siguieron porque son radicales de la derecha y xenófobos.
¿Y le sorprendieron las reacciones violentas?
Vivimos en una época en la que una reacción violenta sigue a la otra. La primera ha sido una acción de Occidente, que ha invadido Irak. Hoy sabemos que esa invasión violó el derecho internacional; la guerra se alimentó con argumentos fundamentalistas por parte de Bush, que ha dicho que en esta contienda luchaban el bien y el mal. De lo que se trata es de una respuesta fundamentalista a una acción fundamentalista. Y no se trata aquí de una controversia entre dos culturas, sino de una controversia entre una no cultura contra una no cultura.
¿Qué hacer? ¿Autocensurarse?
Occidente lleva esta discusión con autocomplacencia sobre la base de que gozamos de libertad de prensa. Pero el que no se engaña sabe que los periódicos viven de los anuncios, y que para hacerlos se toman en consideración lo que mandan ciertos poderes económicos. La prensa forma parte de enormes grupos que monopolizan la opinión pública. Hemos perdido el derecho de escudarnos en el derecho de libertad de opinión: no ha pasado mucho tiempo desde que hubo el delito de lesa majestad, y no debemos olvidar que hay sitios donde aún no hay separación entre Iglesia y Estado. ¿De dónde saca Occidente esa arrogancia para imponer lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer? Recomiendo a todo el mundo que eche un vistazo a los dibujos: recuerdan los de un famoso periódico alemán de los tiempos nazis, Der Strümer. Publicó caricaturas antisemitas del mismo estilo... No se puede invocar la libertad de expresión sin analizar cómo está ésta en Occidente.
¿Es esta una expresión del choque de civilizaciones?
Eso es lo que quieren los fundamentalistas de ambos lados. Deberíamos empezar a matizar. Hemos tenido la suerte de pasar el Renacimiento, el Siglo de las Luces, atravesando un proceso doloroso que nos ha dado una serie de libertades, que siguen estando amenazadas. El mundo islámico no ha pasado ese proceso, se encuentra en una etapa diferente de desarrollo. Y hay que respetarlo.
¿El futuro será igual de explosivo?
Me temo que sí. Las heridas son muy profundas ya, y no me refiero sólo a los países árabes, sino a los países pobres en general. Occidente no parece capaz de encontrar un camino para aceptar como socios en igualdad a esos países. Ha sido imposible crear para ellos las mismas condiciones que nos arrogamos para nosotros. En los 70, Willy Brandt redactó, por encargo de la ONU, un informe sobre los problemas norte/sur y pronosticó los problemas que tenemos hoy. Este informe sigue teniendo validez.
¿Ha vivido alguna experiencia de intolerancia?
Yo he vivido cierta intolerancia como autor. Cuando publiqué El Tambor de Hojalata se iniciaron procesos contra el libro, acusado de blasfemia y pornografía, tanto en los países comunistas como en España y Portugal, donde estuvo prohibido. En Yemen, hace dos años, nos juntamos escritores occidentales y árabes para hablar de temas literarios, el erotismo entre ellos. Para los árabes era inusual, pero al fin se consiguió que debatiéramos. Se puede hablar de todo, incluso de temas muy conflictivos, siempre que uno aporte la tolerancia que espera el otro, a pesar de que el otro tenga una noción de la cultura dictada por sus propios tabúes.

miércoles, febrero 08, 2006

Perder la cabeza.

Un amigo chileno que conocí en Paris me repetía que esas bellas calles estaban regadas de sangre... En las esquinas de los puentes sobre el Sena, en los edificios públicos, en las escuelas tradicionales, en los teatros, en las plazas, en los cementerios, en las estaciones de trenes; en los hoteles y los hospitales; en las cárceles y en las iglesias también, evidentemente. Caminando por ahí, en todas partes de esa hermosa ciudad se habían desarrollado escenas terribles. Crímenes históricos que habían parido héroes y miserables pero sobre todo una enciclopedia de fantasmas.. Noches de cuchillos largos, masacres santiguadas, besos envenenados, estocadas de pasillo, ejecuciones militares, hogueras y linchamientos y mejor que todo eso... decapitaciones públicas. El ejemplar pero frío civismo de los parisinos descansa, en efecto, un mar de sang froi.

Las mismas calles esas que vieron nacer el Terrorismo de Estado, encaminaron -y casi al mismo tiempo- la Declaración de los Derechos del Hombre. Hoy, ésta congelada mañana de invierno, 400 mil ejemplares del semanario Charlie Hebdo se repartieron por esas calles entre la multitud antes que el sol alcanzara el mediodía. Se vendió todo. Un número especial dedicado a la guerra de las caricaturas. En portada: Mahoma sobrepasado por los integristas se lamenta, con las manos ocultando su llanto, lo duro que es ser adorado por huevones... De 15 hojas, 11 son para el tema. Además, repiten los 12 dibujos que publicaron en Dinamarca y que desbordaron la furia de multitudes del Oriente Próximo que salieron a quemar banderas y a las respectivas embajadas también. Los más dejaron de comprar productos europeos, otros prometieron cabezas...

Charlie Hebdo es un veterano en esas lides. Fue fundado por un escirtor y periodista, heredero del más clásico laicisismo francés. En 1960 se llamó Hara Kiri pero 10 años después, entre el olor a pólvora que dejó mayo del 68, Francois Cavanna lo convirtió en Charlie... izó la bandera del ateísmo y tomó en ristre el humor, en la mejor tradición de la sátira popular francesa. Cómica, insolente y bien pensada. Dios es un neurótico narcisista: creó a los hombres especialmente para hacerse adorar, por ejemplo. Charlie Hebdo volvió el 92 después de 10 años en las sombras y cuando celebraba una nueva década, en noviembre del 2002, despertó la cólera de la comunidad musulmana en París, ya se sabe, influyente e inflamable. Publicaron un dibujo de Mahoma con un cigarro y un trago, eligiendo mujeres de un concurso de damas en hábito que se llamaba Elección de la Miss Saco de Papas.
Amenazaron con matarlos a todos. Cuentan que el jefe de redacción le preguntó un día al director si iban a perder la cabeza por el diario ... y Philippe Val contestó que sí, que por supuesto. Tanto lío por un dibujo de Dios y dios ni siquiera existe, por ejemplo. Val es un hombre que muchos desprecian y algunos lo apuntan con alaraca, incluso desde la izquierda y casi sobre todo desde la izquierda. Puso al semanario en la trinchera del ecologismo, el antiimperialismo y el antifacismo rubicundo y se declaró en guerra por la democracia. Sus armas son el texto y las caricaturas y no perdona ni a la izquierda, ni menos a la izquierda política a la que acusa de ser complaciente con los movimientos islamistas y ciega ante sus desviaciones contra la libertad.
Por lo demás tiene la cara y el tono autosuficiente de los intelo franceses. Es de una pluma pedante y ácida que le sirve para pontificar sobre la inteligencia y muchos se cansaron ya de su estilo. (Se rieron mucho de él cuando fue a un programa de TV del que había dicho que convertía a sus invitados en muertos y payasos, al que no iría jamás, como tampoco a las corridas de toro) Lo acusan de desviar la tradición de la vieja y querida revista y de distorcionar la realidad. Hoy el presidente Chirac le pidió evitar provocaciones y Val respondió apagando el fuego con bencina, prometió poner en las calles otros 160 mil ejemplares. “No hay que herir la fe de los creyentes, nos dicen personas razonables y los empresarios del yogur que temen el boicot. Estamos abiertos al debate. Pero, dado que el debate tiene lugar, hará falta en adelante que ciertos creyentes dejen de herir inmediatamente a aquellos que no comparten estrictamente las mismas convicciones que ellos. Y que cesen de responder al lápiz y a la pluma con el puñal y el cinturón de explosivos” .


lunes, febrero 06, 2006

INFORME CIA Febrero 06, Washington DC: Vienen los moros...


Protestas por las caricaturas de Mahoma... el pensamiento libre ya tuvo que ver con estos fanátismos en otras latitudes y no dejó de avanzar. Ni la Corona, la Inquisición, el Estado, el Partido Ùnico, el Financista; ni la chusma que levanta horquillas y antorchas, que quema brujas que cuelga negros que patea homosexuales, nada de eso ha conseguido frenar que las ideas se expresen. Los que protestan hoy no son musulmanes, son fanáticos que se refugian de sus frustraciones en el dogma y la ortoxia, hortelanos afiebrados por la envidia de la libertad ajena, masas enceguecidas por la pobreza, la ignorancia y la opresión. En fin, tiranos sin escrúpulos.
Van seis muertos, centenares de heridos y varias embajadas incendiadas... quién se va a atrever a publicar ahora chistes de Mahoma?. Hoy las oficinas del diario francés France Soir fueron evacuada por una alarma de bomba, falsa esta vez.
Pero lo peor es el favor que le hacen a Bush y compañía. Les brillan los ojos a los neoconservadores. Los halcones deben estar sonriendo...

(En la foto, France Soir portada del domingo: "Sí, tenemos el derecho de caricaturizar a Dios" Porsupuesto.)