El registro del calendario solo es un número en un papel. Cada día tiene tantas vivencias que no parece uno solo. Me siento viviendo aquí hace unas semanas.
Nuestro conductor también se empieza a desesperar, sobre todo por el furioso ritmo de trabajo y por la falta de tiempo para comer. Hoy almorzamos sandía... deliciosa. Por el calor, no hubiese comido nada más, solo me preocupa un poco la cerveza que estoy tomando por la noche. La combinación –yo lo sé bien- es cagativa.
Cientos de niños limpiaban hoy el centro de la ciudad de Djakova. Un hermoso barrio islámico (¿¿¿¡¡¡¡ en ruinas aún se ve hermoso???!!!) de 300 años, alrededor de una mezquita de más de 600 años. La puerta carbonizada de frente, resistió los ataques de los serbios (que son ortodoxos), alrededor solo quedaron escombros. Los albaneses quieren dejar todo tal cual. No es para ellos la oportunidad de cambiar nada, sino de borrar la guerra como si no hubiera ocurrido. Están poseídos por ese afán... después de almuerzo conocimos a una patrulla que se está formando como limpiadores de minas. Nos dijo -un ex capitán suizo a cargo- que esa pega se hace solo paso a paso y un error se comete una sola vez... Cada 20 minutos en el mundo, alguien es víctima de una mina; por cada mina que se saca, otras 20 se instalan; un metro cuadrado puede demorarse una hora en limpiar o asegurar que está limpio. Si se sacaran todas las minas que existen en el planeta, sin que ninguna otra fuera instalada, desde que comienzan tardarían 396 años. “Esos son los hechos” dijo el capitán suizo después de mostrarnos las minas de distinto tipo con que entrenan a los voluntarios. Es una escuela en una ex población –construida por los albaneses claro- para refugiados serbios provenientes de las guerras de Croacia y Bosnia. Hoy Babelusha, está controlada por la guerrilla del UCK. Ni siquiera las tropas aliadas pueden entrar y de hecho nosotros que estábamos invitados pasamos antes que una patrulla italiana que estaba antes. Los limpiadores de minas nos contaron que dentro de las casas, ahora salas para las clases y oficinas, encontraron varias manchas de sangre y balazos en las murallas. Muy probablemente el UCK se ensañó con ellos (los serbios, cuando vino la retirada) pero nadie va a decir nada, todavía.
Que nazcan todos los niños, serbios y albaneses nos dijo le médico ginecólogo local. Antes explicó Vlora, los serbios aplicaban a los albaneses -dados a tener familias numerosas- una dura política de control de natalidad, alentando el aborto.
Una mujer con su hijo recién nacido nos contó que solo deseaba que ya que nació en libertad, viviera en libertad. ¿Cuál? Están enceguecidos con las “bondades” de occidente y solo quieren ser parte del mundo capitalista y democrático. Más de alguien se aprovechará de eso... Aún así es sorprendente que a horas de pasar al año 2000 ellos tengan oportunidad de convertirse en un país independiente.
¿Cuál será el orden mundial del próximo milenio? El que quieran las grandes compañías; Marlboro, la Coca Cola, la Nike que ya se sienten (o por lo menos se ven) como si siempre hubiesen estado aquí.