sábado, noviembre 26, 2005

La Caída


Augusto José Ramón Pinochet Ugarte... que lejos está tu nombre del miedo que me daba. Y no es solo por el tiempo, es por tu propia causa. Aunque lentamente -y no tanto si lo pensamos bién- te revelaste como lo que eres y siempre fuiste: un viejo cobarde. Un viejo culia'o cobarde, valga la redundancia.
Tu cara de perro no escondía si no eso: pequeñez, mediocridad y sinverguenzura. Si no, cómo entender que tu último refugio sea -acaso- el cariño de tus nietos y el de un puñado de viejas fanáticas y sus perros. Tú el Cincinato, el Salvador de la Patria, el héroe, el general de cinco estrellas. Sólo a ellos puedes seguir engañando. Ya no hay fanfárreas, ya no hay discursos, ya no hay desfiles para que te escondas. Tus patrañas están a la vista. Tu miseria también. Tu estúpida guerrera ( que tu quisiste más hancha y alta que todas las demás) ya no hace ni la más mínima sombra. Tus charretas se pudren. Tu memoria no sostiene sino la lástima -no la mía aún- de verte arruinado.

Eres -si es que- un mal recuerdo. Un pésimo recuerdo, valga la redundancia. Tu ser se hunde en la ingnominia, aunque no se perdonen ni se olviden tus crímenes. No tendrás ese descanso, ni ningún otro, hasta que te desvanezcas por fin y para siempre... por lo demás, lo has venido haciendo desde que saboreaste por primera vez la sangre de tus hermanos. Eres un paria. Condenado por propia mano a reptar, sin jamás levantar la cabeza nunca más. Y gachos andarán tus hijos... como tus secuaces, como tus servidores, como tus esclavos. Como Francisco Javier tu brillante lacayo, tu intérprete... hasta hoy. Él también ha caído contigo. Arrastrado. Y ninguno se salvará.

Es un placer decirlo: nos vas dejando en paz. En paz con nosotros mismos, con aquello que siempre supimos y que siempre fue. La bestia eres tú, nadie más. Tú no tendrás tranqulidad. Hasta que te arrepientas... Lo dijimos antes y ya no es necesario repetirlo, es una verdad para todos, incluso para tus amigos. Eres un asesino y un ladrón. Y el más grande de los cobardes. Tu única ventaja es que respiras todavía, pero ahora que mueres nos libramos de tí.
Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, ninguna calle llevará tu nombre.

martes, noviembre 08, 2005

Los ingleses de américa latina

We want justice...
Oeh causa, lo agarraron al Chino! En Chile, en Santiago de Chile 'on...
Eso debió sonar, entre muchos peruanos, de forma muy similar a cómo les sonó a muchos chilenos: Oye hue'on, tomaron preso a pinocho hue'on! En Londres, hue'on oh!... Y las similitudes no paran ahí.
Por una orden internacional de captura asociada a un juicio de derechos humanos, detenienen en el extranjero a un dictador asesino, acusado de muchos crímenes pero también idolatrado en su propio país. El accidente Fujimori, podríamos parafrasear.
He visto por las pantallas de televisión el mismo enfrentamiento entre mujeres víctimas y otras defensoras del acusado en cuestión. Antes Pinochet en Londres, hoy Fujimori en Santiago. Ayer The London Clinic, hoy La Escuela de Gendarmería. ...entreparéntesis,vieron lo linda que seveía la escuela de investigaciones. Con sus prados verdes, parecía el FBI. Tenía montoncitos de alumnos trotando en bloque con esos busos de algodón y jockey azul. Igual... ¿Musha tele no?
Volvamos a Avenida Water. Los peruanos no pueden creer el trato casi palaciego que se ha tenido en Chile con el prófugo Fujimori. Asi que hay que aclarar que en este country es una norma el respeto a los criminales de lessa humanidad. De hecho a Pinochet nunca lo han tratado tan bad como al Chino. Pero ese carga con más...
Del mismo modo, Santiago (Londres) se vuelve el centro de la atención international. Tenemos un pez gordo que juzgar!. We have a Big Fish... Que se pongan peluca los Lores de la Corte Suprema. Que Toni Lagos Blair respalde a los tribunales; que Jack Vidal Straw gane tiempo para que cuando el horno esté para bollos, lo devuelvan a Japón por humanity reasons. Asi que mejor aprovechar el time y la ocasión para enseñar a las nuevas generations - y aprender- algo de justicia global. ¡A la calle compañeros! Come on, y que vengan los piquetes de hermanos peruanos a Virginia Matta a gritar todos together... lo menos que se puede decir frente a las fuckings cámaras de la tiví: We want justice !